Julia Urbina-Pineda, reconocida conferencista y consultora especializada en la gestión de riesgos cibernéticos con más de 15 años de experiencia en este campo, habló sobre las limitaciones del desarrollo profesional de las mujeres dentro del segmento de la ciberseguridad.

 

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Julia aseguró que existen mujeres preparadas para hacerse cargo de departamentos y proyectos de ciberseguridad en organizaciones de cualquier tipo y tamaño, “pero la condición actual que observamos a nivel global nos muestra que los varones siguen a cargo de los puestos de liderazgo y nos desplazan. De hecho, de acuerdo con un estudio[1] de ISC2, un organismo certificador en esta especialidad, somos solo un 24 por ciento de mujeres que trabajamos en la ciberprotección, por lo que la brecha es bastante amplia”.

 

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Asimismo, el referido estudio, indica que paulatinamente las mujeres están ocupando más puestos de liderazgo, ya que están más capacitadas y cuentan con más certificaciones que sus pares masculinos. Como muestra, en cinco años la cifra de mujeres ha aumentado; de ser el once por ciento en 2014, para el año pasado ya se había alcanzado casi un cuarto del total de la fuerza laboral, enfocada en la ciberseguridad, ubicada en distintos cargos organizacionales.

Por otro lado, de acuerdo con la consultora en ciberseguridad, se ha detectado que en el terreno académico, cuando a las mujeres se les pregunta si les gustaría estudiar alguna carrera relacionada con este campo, al final desisten porque se les dice que es una labor más identificada con el género masculino, ”pero en realidad como mujeres podemos dedicarnos sin problema a estudiar carreras de TI, y más allá de eso, tenemos más facilidad para hacer una lectura de puertos, interpretar gráficos, y elaborar complejos análisis de riesgos, entre otras acciones. Como complemento, tenemos la capacidad de liderazgo y dirección suficiente para ejecutar planes de prevención y corrección, indicando qué acciones se deben ejecutar, aunque sea a un grupo de líderes varones”.

 

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Las aseveraciones de Julia Urbina-Pineda, se aplican globalmente, ya que de acuerdo con el Foro Económico Mundial[2] se ha encontrado que, por ejemplo en España, solo tienen inscritas un catorce por ciento de mujeres en informática, fenómeno ante el cual, se agrega que el entorno social y familiar no las estimula a estudiar carreras relacionadas con la tecnología.

De acuerdo con Urbina-Pineda “La ciberseguridad ofrece un amplio campo de desarrollo para las mujeres, y aunque no hay un entorno favorable, lo cierto es que nos podemos desarrollar como consultoras, empresarias o empleadas en cualquier organización, pero hace falta que haya un cambio de mentalidad. Estamos afectadas por lo que se conoce como ‘techo de cristal’, que consiste en una limitación sutil del ascenso laboral de las personas; esto no se puede ver o no se nota porque no existen leyes o mecanismos sociales establecidos que limiten explícitamente la carrera laboral de las mujeres, pero es una realidad a la que nos enfrentamos”.