Dolor en la mandíbula y pérdida de piezas dentales son algunas de las consecuencias negativas que trae consigo el acto de rechinar los dientes, acto asociado estrés emocional o situaciones de tensión, según ha revelado el Instituto Mexicano del Seguro Social.

La presión en los dientes, también conocida como bruxismo,  afecta la articulación tempero mandibular, y el dolor articular que se produce puede extenderse hacia el oído medio. Es la atención inmediata ante cualquiera de estos síntomas es necesaria para evitar mayores complicaciones y, de ser necesario, recibir atención encirujíar maxilifacial.

Para el bruxismo moderado o leve, el IMSS realiza terapias y medidas generales de reposo mandibular, dieta, fisioterapia, así como uso de guardas o férulas de acetato o acrílico para uso nocturno cuya función es distender el espasmo muscular masticatorio, que puede ser de hasta seis meses.

Aunque el bruxismo no puede prevenirse, se aconseja llevar una vida sana, reducir situaciones de estrés y visitar al dentista cada seis meses para evitar la pérdida prematura de los dientes por el traumatismo constante que se ejerce sobre ellos, una de las condiciones más graves que se puede originar por rechinar los dientes.